Al adentrarnos en el ecosistema de innovación solemos confundir las aceleradoras corporativas de startups con las aceleradoras tradicionales. La primera diferencia radica en el objetivo de las aceleradoras con enfoque corporativo, pues estas son creadas para incorporar la innovación de forma transversal dentro de sus estrategias empresariales, para conseguir una ventaja competitiva en el mercado.

Las aceleradoras de startups ayudan a nuevas empresas de base tecnológica a encontrar su espacio de trabajo, aportando con capital semilla inicial que les permite ver la viabilidad de las ideas y del modelo de negocio.

Las aceleradoras de enfoque corporativo como StartHu, convocan a startups para resolver retos de innovación de la compañía. Cuando se seleccionan las startups, se unen capacidades que permiten a la empresas hacer un cierre de brechas y actualizar su portafolio; y a los emprendedores acceder a proveedores, canales y capacidades corporativas, en definitiva, expandir su mercado.

Las aceleradoras corporativas de startups hacen parte de los vehículos del emprendimiento corporativo, es decir, son una respuesta estratégica a los retos de crecimiento en contextos de alta complejidad e incertidumbre como los que vivimos actualmente.  Busca transformar procesos y culturas dentro de la organización. Es un programa corporativo de innovación abierta, de duración limitada, que soporta cohortes de startups en su proceso de emprendimiento vía mentoría, educación, fondeo, respaldo comercial y acceso a recursos y capacidades corporativas, incluyendo servicios de soporte. De esa manera se aceleran los dos actores a través de una suma de capacidades y recursos que se unen para generar valor. 

La forma en la que operan estas aceleradoras es diferente: en una aceleradora de startups tradicional como Rockstar, Y Combinator, Endeavor, 500 startups, etcétera, hay un fondo de capital privado detrás que invierte en emprendimientos, inyecta recursos y tiene el objetivo de ganar un porcentaje de participación a largo plazo, la expectativa de ganancia está en 3, 5, 9 años. Las aceleradoras corporativas de startups como Wayra, Ventures EPM, Aceleradora Sodimac Corona, entre otras, tienen a un ‘corporativo’ detrás, las tesis de inversión son diferentes porque la organización compra capacidades sin esperar a que en unos años más adelante la startup aumente su valor.

Un programa de aceleración corporativa de startups permite a  una organización como Grupo Humano, estar al tanto de las novedades y tendencias que afectan a un sector en específico, en este caso el sector salud y seguros. Ayuda a las organizaciones a solventar una necesidad del negocio, tener preferencia de compra de la solución y les proporciona la opción de invertir en el desarrollo de  una startups al cierre del programa.

Uno de los activos principales que tienen ambos tipos de aceleradoras son los mentores. Estas figuras apoyan a las startups para poder desarrollar las propuestas de valor. De la mano de profesionales, pondrán en práctica las actividades y recibirán información sobre posibles mejoras que se puedan implementar. Otro aspecto en común es que los emprendedores que participan en una aceleradora, podrán acceder a una amplia red de contactos de la que pueden disponer no solo para mentoring, sino también para presentarse ante futuros inversionistas.